
El Rastrillo de las Buenas Pulgas es
una actividad organizada desde 1999 conjuntamente por la Asociación
Vecinal “Alde Zaharra” del Casco Viejo y la Asociación
de Anticuarios de Navarra, el primer sábado de cada mes.
La iniciativa toma el nombre de los más que
famosos rastros que se celebran en París y Amsterdam, sin
querer por ello pecar de vanidad pues la capacidad no es comparable,
pero sí lo intenta ser el espíritu del mismo, que
no es otro que conseguir un espacio donde desde los profesionales
de las antigüedades hasta cualquier persona, pueda mostrar
artículos usados, reciclados, antiguos, etc, con el objetivo
de venderlos, intercambiarlos o simplemente exponerlos.
Su objetivo es doble: por un lado, contribuir a dar
mayor vida al Casco Antiguo y concretamente a una plaza, la de San
José, pequeña, recoleta y apropiada para esta actividad,
que no es céntrica ni lugar de paso habitual, con lo cual
se potencia que quien se acerque al Rastrillo atraviese previamente
buena parte del Casco Viejo.
El otro objetivo es potenciar la reutilización
y reciclaje de los objetos que normalmente usamos, en el sentido
de que lo que en un momento deja de servir a una persona pueda servirle
a otra, a la par que fomentar entre la población el coleccionismo
de objetos antiguos.
En este rastrillo se ponen a la venta, pues, toda
clase de objetos de segunda mano, antigüedades, chamarilería,
colecciones, etc. Además de compra-venta, también
se realizan intercambios de objetos, y el espacio está abierto
a cualquier persona que quiera participar, llevando lo que tenga
para cambiar o vender, dentro del espíritu de reutilización
y reciclaje que inspira esta iniciativa, que se ha hecho ya un hueco
en nuestro Casco Histórico.
Los objetos que aquí se exponen, suelen ser
usados, reciclados o restaurados, y deben tener una cierta antigüedad
o ser susceptibles de coleccionismo. Se pueden vender o intercambiar,
por tanto, tebeos, postales, libros, discos, carteles de San Fermín,
programas de cine, planchas antiguas, peras de la luz, aparatos
de luz antiguos, chamarilería y antigüedades. Por el
contrario, no se pueden vender ni intercambiar alimentos ni artesanía,
así como tampoco electrodomésticos (lavadoras, frigoríficos,
etc.) fabricados en serie.
En dicho Rastrillo toman parte profesionales del
coleccionismo y las antigüedades, así como cualquier
persona a nivel individual que lo desee.